Queridos amigos, o lo que seáis quien esté leyendo,
acabo de caer en una tristeza muy grande y necesito hablar con alguien. No esperaba caer en esta tristeza así, ahora que tengo tanta energía y que todo me va tan bien, y confío en que tan rápido como ha venido, se marche. Pero ahora mismo necesito escribir, y escribir para todo el mundo, en público, pasando por alto el miedo que me da que me veáis decaída.
Como muchos sabréis, ayer quedé para hacer una fiesta con Ahrum, una chica coreana de mi universidad, dos años menor pero dos cursos por delante de mi. Una chica que me gusta desde poco después de llegar a la universidad, aunque nunca ha sido algo serio. Me gusta, punto.
Quedamos en su habitación y fuimos juntas a comprar bebidas y preparamos unas croquetas después. Lo pasamos genial bebiendo y haciendo el tonto hasta que se pilló tal pedo que empezó a vomitar. Tengo que decir que yo estaba tan borracha también que me dio un poco igual. No me fastidió que se hubiese cortado el buen rollo ni nada. Pero en las horas que estuvo en el baño (adonde fui un par de veces a ver si podía ayudar sin éxito) estuve cotilleando su habitación. Lo sé, es algo que estando cabal no habría hecho jamás. Por supuesto, teniendo en cuenta que cotilleé cosas privadas sabiendo que no debía hacerlo, no diré nada de lo que vi ni leí ni actuaré en consecuencia, sólo diré que a mi me ayudó a entenderla un poco mejor como persona. A punto estuve de escribir en su diario, ¡a Dios gracias que me lo pensé dos veces! Como muchos sabréis, tenía intención de declararme esta misma noche, pero no lo hice. Es más, tras hablar borrachas sobre equis temas, decidí que no lo voy a hacer. De hecho, y gracias a que no siento nada fuerte por ella, voy a olvidarme del todo. Es la conclusión absoluta a la que llegué esta mañana, mientras la habitación me daba vueltas.
¿Es por esto por lo que estoy tan triste? Ni mucho menos. Es algo que puedo llevar perféctamente. sé lo que tengo que hacer y no me angustia demasiado. Lo que me ha entristecido tanto fue algo que me dijo. Siendo sinceras, como siempre a petición mía, me dijo que a menudo se enfada conmigo y que en ocasiones me odia. Y no quiso decirme por qué... ¿A alguien le resulta familiar esta situación? Bueno, a mi muchísimo. Por suerte en esta ocasión me ha pillado a menos años de amistad y no me duele tanto, pero no es el que me lo haya dicho o el que lo sienta lo que me entristece, es el hecho en si. ¿Cómo explicar? Tenía miedo a que, después de lo que pasó, y con todo lo que me costó casi-recuperarme, volviese a ocurrirme lo mismo. Me costó pensar que no todo el mundo me odia y que habrá personas que me conozcan y no me desprecien. Sé que hay muchas personas que me quieren, lo sé. Pero, aunque no entienda bien por qué, saber que alguien me guarda malos sentimientos pesa más que todas las personas que me quieren. Supongo que porque hace que me sienta insegura respecto a todas esas demás personas... no lo sé, de verdad que no lo sé.
Solo sé que hace tres años una persona muy cercana me dijo algo parecido a lo que me ha dicho Ahrum hoy, y aguanté. Su sentimiento fue creciendo, y aguanté. Me dijo muchas cosas, y aguanté e insistí. Y años después de aguantar e insistir, con mucho dolor, pude soltar. Y sé que no quiero volver a pasar por nada parecido, así y cuando la relación que tengo con Ahrum no es tan cercana, no quiero. No voy a aguantar.
¿Sabéis? Lo más desagradable de esto es que no me lo dicen para joderme ni porque estén enfadados. Me lo dicen fríamente porque les pido sinceridad y eso significa que lo sienten de verdad. No quiero que nadie deje de decírmelo si eso es lo que siente, es más, quiero que me lo digan. Pero no para aguantar, no. Para alejarme lo antes posible de vosotros. Si no os gusto, no quiero estar cerca de vosotros. No es despecho, es que no tiene sentido. Quiero que me rodeen sólo personas que me quieran de verdad, que me aprecien y a las que guste muchísimo. Quiero rodearme solamente de personas que hagan que me sienta bien conmigo misma. Personas que deseen que las quiera y las abrace y las ayude. Personas que me acepten tal y como soy.
Es una determinación muy bonita, ¿por qué estoy tan triste entonces? Pues... porque ahora mismo no sé si esas personas existirán. Sí, me encuentro absolútamente pesimista y decaída. Quiero que se me pase cuanto antes pero, al mismo tiempo, me da mucho miedo recuperar la ilusión. Como todos los pesimistas, ahora me siento "realista". ¿De verdad cada persona que me alcance a conocer un poco, va a sentir desagrado por mi? Amigos, cuando era pequeña no tenía amigos porque no gustaba a nadie. Cuando cumplí los 12 años mi mejor amiga (que dejó de serlo cuando dejó de estar "marginada") pasó de mi y no me invitó a una fiesta en su casa porque, al parecer, "si te invito a ti no viene nadie más porque le caes mal a todo el mundo".
También me paro a pensar en que, extrañamente, cambio de compañía constántemente: salvo pocas excepciones, cada x tiempo he cambiado de entorno y de amistades. Y casi siempre es por culpa mía.
Pero, en fín, cuando te pasan estas cosas muchas veces en la vida te das cuenta de que no es un problema de otros, que el problema está dentro de ti. Y si esta conclusión es cierta, analizando qué he hecho mal, dónde está el error y comprobando que nunca he hecho nada con mala intención, he rectificado cuando me he dado cuenta de mis errores, he sido sincera y no he cometido fallos mayores que cualquier otra persona, lo único que queda es que yo, yo misma, soy despreciable persé. Por favor, antes de llamarme tremendista revisad lo que acabo de decir. No he pretendido magnificar lo que siento, he analizado ésto muchas veces de forma fría y lógica, y es la única conclusión lógica a la que he conseguido llegar. Imploro al cielo por darme cuenta de que estoy equivocada, pero por ahora no veo dónde.
Así que, amigos míos, no sé qué hacer. Supongo que lo único que puedo hacer es ignorar lo que siento a ver si así desaparece. Yo soy quien soy, incluso si pretendiera ser diferente, no hay disfraz tan poderoso como para tapar una identidad verdadera. E incluso si lo hubiese, sería inútil pues no lograría ser feliz así... Si algo bueno tengo es que puedo aceptar esta realidad: soy quien soy. No poder relacionarme con muchas personas de forma placentera me dolerá mucho muchas veces, pero tendré que aguantar y estar sola a menudo. No sé si ésto es aceptación o resignación, pero a penas es un problema léxico. Es lo único que puedo hacer. Confiar y seguir adelante.
Creo que he dicho cuanto necesitaba decir y contaros lo que quería contar. Deseadme suerte y una pronta recuperación porque odio estar tan triste.
Desde el mundo de los locos, un abrazo amigos míos.